viernes, 19 de junio de 2015

CASCANDO. Samuel Beckett

    1

    Por qué no simplemente no esperar
    A ser ocasión de
    Un vertedero de palabras.
    ¿No es mejor abortar que ser estéril?
    Después de tu partida las horas son tan tristes
    Siempre empiezan a rastras demasiado pronto
    Los garfios desgarrando con ceguedad el lecho de miseria
    Rescatando los huesos los amores antiguos
    Cuencas una vez llenas con ojos como tuyos
    ¿Es mejor siempre demasiado pronto que jamás?
    Negra necesidad salpicando los rostros
    Diciendo una vez más nunca flotó lo amado nueve días
    Ni nueve meses
    Ni nueve vidas.

    2

    Diciendo una vez más
    Si no me enseñas tú no aprenderé
    Diciendo una vez más existe un último
    Atardecer de últimas veces
    Últimas veces de mendigar
    Últimas veces de amar
    De saber no saber simular
    Un último atardecer de últimas veces de decir
    Sino me amas nunca seré amado
    Si no te amo ya no amaré nunca.
    Un batir de palabras gastadas una vez más en el corazón
    Amor amor amor golpe de un émbolo antiquísimo
    Moliendo el suero inalterable
    De las palabras.
    Una vez más aterrado
    De no amar, de amar
    Pero no a ti
    De ser amado y no por ti
    De saber no saber simular
    Simular.
    Yo y todos los otros que te amen
    Si te aman.

    3

    A menos que te amen.

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